Determinaciones

El próximo sábado desde 5 de Argentina (17 horas de Japón), Los Pumas jugarán en Tokio el partido más importante de los últimos cuatro años.

Hasta el momento en la vigente Copa del Mundo, el seleccionado nacional no logró mostrar su mejor cara y pudo mantener un equilibrio en el juego durante los dos partidos que le tocó afrontar: ante Francia y frente a Tonga.

Ahora, la escala demandará superar a Inglaterra, que a priori es el más difícil del grupo.

El DT argentino, Mario Ledesma, consciente de la trascendencia del encuentro, decidió realizar algunas modificaciones en el plantel. La más resonante quizás, por el peso de su nombre, es la de Nicolás Sánchez.

El goleador histórico de Los Pumas y máximo anotador del último Mundial mostró hasta el momento un rendimiento bajo, lejos de lo esperado y a una distancia enorme de su verdadero potencial. Benjamín Urdapilleta será el único apertura nato dentro y fuera de la cancha, ya que entre los suplentes estarán los backs Mensa y Delguy.

¿Se habrá arrepentido Ledesma al haber traído a Sánchez a Japón? Pese al papel chato que el tuvo el tucumano en el Rugby Championship, el DT igual lo citó. No sucedió lo mismo con Facundo Isa.

¿Merecía Sánchez ser borrado por completo del plantel de 23?

Hoy, la realidad marca que Argentina está entre la espada y la pared en búsqueda de clasificar a la próxima instancia. Y el propio Ledesma, en la cuerda floja, dada la cantidad de derrotas del seleccionado durante su conducción.

No es momento de mirar hacia atrás. Las cartas están echadas. No obstante, lo cierto es que será vital la aparición del número 10 en cancha, tener una defensa sólida y que cada protagonista que el sábado tenga acción, dispute el mejor partido de su vida. Esa, será la única forma de vencer a un gran equipo como el inglés.

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