XV Robles de Caseros y Jockey de Concepción del Uruguay, la UTE que se viene

Para poder competir con un club de rugby en cualquier estamento, se necesita mucha gente. Por partido, en cancha hay no menos de 33 personas, si se cuentan los 15 jugadores por bando más la terna de referees. La cifra, no toma en consideración a los suplentes por equipo ni a los integrantes de cada cuerpo técnico.

Un plantel de rugby convencional, sea de mayores o juveniles, debe contar con una base mínima de al menos 30 jugadores, teniendo en cuenta el desgaste físico o las lesiones que pueden suceder con frecuencia producto del contacto.

En Entre Ríos, así como en distintas Uniones del país, muchas veces los números principalmente en localidades más pequeñas no cierran, pese a que las ansias por jugar de los protagonistas sean altamente elevadas.

En ese marco, la Unión Entrerriana de Rugby (UER) dispuso desde hace ya algunas temporadas, la formación de una Unión Transitoria de Equipos (U. T. E.), que se establece entre conjuntos que militen en localidades cercanas para que entre ambos, puedan formar al menos un combinado.

DE CASEROS A CONCEPCIÓN DEL URUGUAY Y VICEVERSA

La gestación de XV Robles de Caseros, movilizada a través del Club Social y Deportivo Juventud de dicha localidad surgió prácticamente cuando el proyecto de rugby de mayores perdió fuerza en el Jockey de Concepción del Uruguay y dejó de competir.

Situadas a 25 kilómetros una entidad de la otra, ambas buscaron en este 2021, un beneficio mutuo con el firme objetivo de jugar.

XV Robles y Jockey se unieron completar los planteles necesarios que le permitan ser de la partida en las diversas competencias provinciales.

“La idea es empezar el campeonato propuesto por la UER de manera conjunta con Jockey. La pandemia nos perjudicó a todos de alguna u otra manera, principalmente con la merma de jugadores, pero buscamos las alternativas posibles para levantarnos ante esta caída”, sostuvo el dirigente y jugador caseriense, Lisardo Impini, en diálogo con MIRADOR PROVINCIAL.

“Entre los dos planteles, promediamos los 30 jugadores y con los dos equipos, vamos formando uno. De hecho tenemos dos entrenadores, dos capitanes… La localía la iremos alternando entre una fecha y otra, al igual que la camiseta con la que juguemos, más allá de que proyectarnos hacernos una misma casaca con los colores de los dos clubes”, explicó.

EN LA PROVINCIA

Ejemplos similares al de XV Robles de Caseros y Jockey de Concepción del Uruguay, hubo, hay y habrá, en toda la provincia. Aunque generalmente, estos casos se dan en divisiones formativas.

Sucede en las categorías juveniles con Chaná Timbú de Oro Verde, Echagüe y Cultural de Crespo, por citar un caso.

Asimismo, diversas instituciones actualmente prevén hacer lo propio. En las últimas temporadas son varios los equipos que aspiran a consolidarse a lo largo y ancho de la geografía entrerriana. En Bovril, Hasenkamp, Lucas González, Seguí, Federal, Ibicuy, Galarza, Basavilbaso o Urdinarrain, están con manos a la obra. Del mismo modo pasa en Victoria, Diamante, La Paz, Rosario del Tala o Villa Elisa, que tienen las estructuras y desean reunir gente para ponerse en marcha.

La rivalidad queda a un lado, cuando lo importante es competir.

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