Unión de Crespo conmemoró su primera década de rugby

Diez años pasaron de aquel primer partido que el Club Atlético Unión de Crespo afrontaba con su flamante equipo de rugby. Transcurrió en Paraná, el 15 de abril de 2012 frente al otrora Álamo RC, elenco que en ese entonces se impuso por 24-7. Una de las particularidades que tuvo aquel domingo, fue que el ‘Cervecero’ lució la camiseta de Camatí de Viale, entidad que le prestó la indumentaria para la ocasión. No obstante, en una década todo cambió.

Hoy, el ‘Verde’ está afianzado en una sociedad crespense que había conocido el rugby -aunque con vaivenes- a través de Municipal de Crespo y de la Asociación Deportiva y Cultural. El rugby en Unión nació justamente como un desprendimiento de Cultural, luego de diferentes desencuentros entre jugadores, entrenadores y dirigentes.

Aquel grupo de protagonistas que decidió impulsar el deporte de la ovalada en una institución cuna de glorias futbolísticas como Gabriel Heinze, Sebastián Prediger o Martín Zapata, hoy le da vida al rugby en sus distintos estamentos y ambas ramas mediante múltiples papeles.

El rugby en Unión de Crespo crece, cuenta con proyectos perdurables y apunta a seguir sumando y formando, ante todo, gente de bien.

Obras en el predio.

DIEZ AÑOS DESPUÉS

El paranaense Alejandro Chilotegui llegó a Crespo para dirigir en Cultural en 2011 y tras la separación y la gestación de Unión, el entrenador fue llamado nuevamente, aunque para ser el primer DT del Plantel Superior del ‘Cervecero’.

“A esa transición la recuerdo muy bien. No fue sencilla. Fue muy dura. Que hoy el club cumpla una década de rugby, es pura y exclusivamente por el esfuerzo de ese grupo de jugadores”, recordó en declaraciones a MIRADOR ENTRE RÍOS.

“Desde que llegué, el primer mensaje pasó por consolidar un grupo humano, con compromiso, sentido de pertenencia hacia el club y al compañero, con mucho respeto. Todos los dirigentes que fueron jugadores en su momento, que recibieron y captaron este mensaje, hoy se encuentran transmitiéndolo a las nuevas generaciones. Si bien hubo logros deportivos interesantes, con el grupo humano es sólido y tiene fortaleza, todo los objetivos son más fáciles de alcanzar”, manifestó.

“Todos los integrantes de Unión saben de la importancia y que lo que se viene es el rugby infantil. Todo pasa por ahí, pero al mismo tiempo el foco de los integrantes del club hoy en día está en seguir creciendo en todos sus niveles”, indicó Chilotegui, actual entrenador de divisiones juveniles en el Club Tilcara.

PALABRAS AUTORIZADAS

Brauer y Keiner son dos apellidos de renombre en Crespo y a su vez, una pieza fundamental en el rugby de Unión. Marcos Brauer se fue de Cultural siendo capitán y continuó siéndolo en Unión hasta hace cinco años.

“En Cultural teníamos un grupo chico. Yo me había sumado gracias a Adrián Chiappesoni, un amigo de toda la vida. Con ese grupo, que en esa época eran juveniles y nosotros algo más grandes, nos juntábamos a jugar de manera dispersa. Desde allí se le dio forma a Cultural y después seguimos en Unión”, contó.

“Por la diferencia de edad y demás, se dio el quiebre en Cultural y en mi caso, pensaba irme a Camatí. Pero unos chicos del equipo me llamaron para sumarme a Unión. Así arrancamos de cero. Pusimos mucha plata de nuestro bolsillo. Unión nos cedió el predio del Ejército y ahí avanzamos. El club nos recibió muy bien. Primero en la gestión de Luis Alanis y luego en la de Rubén Zapata”, dijo quien es hoy uno de los entrenadores del club, con trayectoria como jugador por Escuela Municipal de Crespo, Universitario de Villa Libertador San Martín y Guazunchos de Nogoyá.

Por su parte, Diego Keiner fue en su papel de jugador, uno de los mejores terceras líneas que dio el rugby crespense. Hoy, es el entrenador principal del Plantel Superior del ‘Verde’, integra la subcomisión, trabaja con infantiles y juveniles, entre otras tareas.

En su recuerdo aún está latente aquellos primeros pasos con Unión. “Institucionalmente los primeros años fueron muy duros porque tuvimos que hacernos con todo desde cero. Debimos armar la cancha, adquirir elementos de entrenamiento, pelotas, camisetas, afiliarnos como club a la Unión Entrerriana, tuvimos que incorporar seguro y fichaje. En el taller de uno de los chicos hicimos los postes y nosotros mismos trabajamos el campo de juego. Todo lo hicimos entre los jugadores. En todo sentido, esa época fue muy cuesta arriba. Sin embargo, arrancamos”, recordó.

“En cuanto al proceso en sí, creo que los primeros dos o tres años de nuestro nacimiento descuidamos quizás las divisiones Menores e Infantiles. Talvez porque nosotros mismos nos estábamos organizando. Pero con mucho trabajo años más tarde pudimos salir adelante. Sabemos que sin infantiles o juveniles, no tendríamos futuro. Ahora estamos muy enfocados en sumar más gente y lograr cambios estructurales”, comentó el DT.

“Ahora queremos apuntarle también a lo estructural. Pretendemos contar con quinchos, vestuarios y demás en el predio del Ejército donde nos ubicamos. Por otro lado, tenemos también un predio de cinco hectáreas donde pensábamos trazar la cancha e incluso tenemos un terraplén nivelado. Pero no tenemos luz. Estábamos en tratativas de conseguir un transformador y a partir de ahí sí, podríamos alcanzar nuestros objetivos”, deslizó y añadió que como deuda pendiente talvez, está la organización de una gira.

El primer partido de Unión, con la camiseta prestada por Camatí.

CON ARRAIGO

El paranaense Renato Sciortino fue uno de los mejores primeras líneas que supo dar el rugby entrerriano. Surgido del Paraná Rowing Club y con un marcado paso en los seleccionados entrerrianos, arribó en sus inicios a Unión, una entidad que lo acobijó como su segundo hogar.

“El rugby en Unión tuvo lugar siempre a raíz de un grupo de jugadores que viven y sienten el rugby con mucha pasión. Desde un principio me abrieron sus puertas y me adoptaron como si fuese uno más de siempre. No tengo más que palabras gratificantes hacia ellos. Trabajan todos de una manera increíble, con mucho sacrificio y voluntad para que el club crezca”, dijo el entrenador que consiguiera en 2017 con Unión, el título del Torneo Provincial Entrerriano.

“El club Unión está progresando muchísimo. Se trata de una institución consolidada y que supo recibir muy bien al rugby que hoy, está posicionado en la ciudad… Ojalá se vengan muchísimos años más a puro rugby y amistad”, concluyó.

En una mera coincidencia, Unión disputó días atrás ante Echagüe (ex Álamo) un encuentro enmarcado nuevamente en el certamen doméstico de la UER. Pero la historia fue distinta a la del comienzo y el triunfo quedó de su lado. Hoy en Crespo, hay rugby, deporte con un futuro garantido en la ciudad.

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