Septiembre tiene una cita marcada y esperada con ansias para el rugby infantil de Paraná. Como ocurre desde hace años, los clubes Atlético Estudiantes, Paraná Rowing Club y Tilcara abrirán sus puertas para recibir a cientos de equipos y miles de chicos que llegarán desde diferentes provincias argentinas para participar de los tradicionales encuentros nacionales de rugby infantil.
La edición 2026 tendrá lugar el sábado 26 de septiembre y volverá a convertir a la capital entrerriana en el epicentro del rugby de base. Más allá de los resultados o las posiciones, el objetivo de estos encuentros sigue siendo el mismo: generar espacios de integración, amistad y aprendizaje a través del deporte. El juego, la convivencia y los valores que identifican al rugby ocupan el centro de una jornada que moviliza a toda la comunidad ovalada de la región.
Cada institución desarrollará su tradicional encuentro en homenaje a referentes que dejaron una huella profunda en la historia de sus clubes. De esta manera, el Paraná Rowing Club volverá a organizar el Encuentro Nacional “Norberto Hobby Di Pretoro”, destinado a las categorías Menores de 11 y Menores de 14 años. Por su parte, el Club Atlético Estudiantes recibirá a los Menores de 12 en una nueva edición del Encuentro “Juan Cruz Mathé”, mientras que Tilcara será sede del Encuentro Nacional “Miguel Barrios”, reservado para los Menores de 13 años.

UNA TRADICIÓN QUE CRECE AÑO TRAS AÑO
La magnitud de la convocatoria se refleja en cada edición. Habitualmente participan clubes provenientes de más de diez provincias argentinas, con delegaciones que recorren cientos de kilómetros para compartir una jornada que ya se transformó en una referencia dentro del calendario nacional del rugby infantil. En temporadas anteriores, la actividad reunió a más de 2.000 jugadores y movilizó a miles de familiares, entrenadores y dirigentes que acompañaron a los chicos durante todo el fin de semana.
La llegada de contingentes de diferentes regiones genera además un importante movimiento turístico y comercial para Paraná. Hoteles, restaurantes, espacios recreativos y distintos servicios reciben a visitantes que encuentran en estos encuentros una oportunidad para combinar deporte, recreación y turismo.
Los organizadores destacan que la continuidad de estos eventos es posible gracias al compromiso de las familias, los entrenadores y decenas de colaboradores que trabajan durante meses para que cada detalle esté previsto. La logística implica preparar canchas, coordinar cronogramas, recibir delegaciones y garantizar que los chicos disfruten de una experiencia inolvidable.
MEMORIAS
Más allá de los partidos y las actividades recreativas, el sábado tendrá un fuerte contenido simbólico. Los nombres de Norberto Di Pretoro, Miguel Barrios y Juan Cruz Mathé no solo identifican a los encuentros, sino que son faros que recuerdan que el rugby infantil es, ante todo, un espacio de formación.
“Hobby” Di Pretoro fue un formador de generaciones enteras en Rowing. Muchos de los actuales dirigentes y entrenadores de la institución pasaron por sus manos, y recuerdan con gratitud la disciplina, la pasión y la humanidad que transmitía.
En Tilcara, el legado de Barrios se traduce en valores. Su visión del rugby como herramienta educativa sigue viva en cada niño que pisa una cancha. La frase que solía repetir, “los pilares del rugby no son el izquierdo y el derecho, sino los valores que inculca”, continúa vigente y resume su mirada profunda sobre este deporte.
En Estudiantes, el recuerdo de Mathé moviliza. Un jugador aguerrido, un líder nato y un hombre íntegro, tanto dentro como fuera de la cancha. Para muchos, fue un hermano mayor que enseñaba con el ejemplo, desde la humildad y la generosidad.
Que sus memorias estén ligadas al rugby infantil es, sin dudas, una manera de asegurar que sus enseñanzas se transmitan a las nuevas generaciones.

MUCHO MÁS QUE RUGBY
Si bien el rugby es el punto de encuentro, la esencia de la jornada va mucho más allá de lo deportivo. Los encuentros infantiles nacieron con la intención de fortalecer valores como el respeto, la solidaridad, el compañerismo y la amistad, aspectos que históricamente caracterizan a este deporte.
Por eso, el sábado 26 no habrá tablas de posiciones ni campeones. Habrá, en cambio, cientos de chicos compartiendo una misma pasión, intercambiando experiencias con pares de otras provincias y construyendo recuerdos que permanecerán mucho tiempo después del último partido.
La ciudad volverá a vivir así una de sus jornadas deportivas más representativas. Entre abrazos, camisetas de todos los colores, terceros tiempos y familias acompañando desde temprano, Paraná renovará una tradición que la distingue en el mapa del rugby argentino y que cada septiembre confirma la vigencia de una premisa simple: el rugby infantil sigue siendo una de las mejores herramientas para formar personas.


















