El impacto económico del Seven de la República en Paraná

Paraná volverá a respirar rugby federal dentro de un mes. El 28 y 29 de noviembre, la ciudad recibirá una nueva edición del Seven de la República, un acontecimiento que cada año reúne a seleccionados de distintos puntos del país y que, además de su relevancia deportiva, representa una oportunidad para dinamizar la actividad económica local.

A poco más de un mes de la competencia, un dato permite dimensionar lo que significa este torneo para la capital entrerriana, que lo alberga desde 1988. La edición 2025 generó un impacto económico total estimado en $588.492.856. La cifra surge del informe “Impacto económico del Seven de la República 2025”, elaborado por el Centro Interdisciplinario de Estudios de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (CIEFCE-UNER).

El documento analizó los gastos vinculados directamente con la organización, los participantes y los visitantes, además de los efectos indirectos que ese movimiento produjo en otros sectores de la economía. El resultado confirma que el Seven trasciende las canchas y se proyecta sobre buena parte de la actividad comercial y turística de Paraná.

La próxima edición tendrá como escenarios al anexo El Plumazo, del Club Atlético Estudiantes (CAE) y al campo de deportes La Tortuguita, del Paraná Rowing Club (PRC). Dos sedes que volverán a recibir a los protagonistas de una competencia que, desde hace décadas, forma parte de la identidad del rugby argentino y de la agenda deportiva de la ciudad.

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CASI $590 MILLONES MOVILIZADOS EN UN FIN DE SEMANA

El relevamiento de la UNER determinó que el movimiento económico directo asociado al torneo de 2025 alcanzó los $358.921.205. A ese monto se sumaron otros $229.571.650 correspondientes al efecto indirecto o inducido, es decir, la actividad que se genera cuando los gastos iniciales repercuten en otros rubros de la economía.

Para elaborar el estudio al que accedió MIRADOR ENTRE RÍOS, se utilizaron datos aportados por la Unión Entrerriana de Rugby y encuestas realizadas a las uniones participantes por la Facultad de Ciencias Económicas. También se aplicó la Matriz Insumo Producto, una herramienta que permite estimar cómo el incremento de la demanda en determinados sectores repercute sobre otras actividades económicas.

La edición anterior se disputó el 29 y 30 de noviembre de 2025 y contó con 53 delegaciones: 25 masculinas y 28 femeninas. Según el informe, participaron 835 personas vinculadas directamente con la competencia, entre jugadores, integrantes de cuerpos técnicos, árbitros y otros participantes. A ese número se sumaron dirigentes, familiares, acompañantes y visitantes.

En total, el estudio estimó que unas 1.027 personas se movilizaron en Paraná durante el evento. La estadía promedio calculada fue de 2,33 noches, un dato que ayuda a explicar la incidencia del torneo sobre los servicios turísticos y gastronómicos de la ciudad.

Uno de los resultados más significativos del trabajo señala que por cada peso de gasto directo se generaron aproximadamente $1,64 en la economía local. Ese efecto multiplicador permite comprender por qué la organización de un evento deportivo de estas características involucra a muchos más actores que los clubes, las uniones y los propios deportistas.

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GASTRONOMÍA, ALOJAMIENTO Y TRANSPORTE, EN EL CENTRO DEL MOVIMIENTO

Entre los rubros analizados, la gastronomía encabezó los gastos directos, con $119.195.246, seguida por el hospedaje, que registró $104.639.110. El transporte, por su parte, representó $82.778.500.

Al incorporar los efectos indirectos, el impacto económico total estimado llegó a $207.399.728 para la gastronomía, $182.072.051 para el hospedaje y $127.478.890 para el transporte. En conjunto, estos tres sectores explicaron casi el 90% del impacto total calculado en el informe.

Los números reflejan una dinámica concreta: la llegada de delegaciones y visitantes genera demanda de alojamiento, comidas y traslados, pero también repercute en comercios y prestadores de servicios que participan, directa o indirectamente, de la actividad que se desarrolla alrededor del torneo.

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El estudio destaca, además, un aspecto estratégico para Paraná: el Seven se realiza a fines de noviembre, fuera de los períodos tradicionales de mayor actividad turística. Por eso, su capacidad de convocar visitantes adquiere un valor adicional, al contribuir a sostener el movimiento económico en una etapa de menor estacionalidad.

De cara a la edición 2026, estos antecedentes permiten poner en perspectiva la importancia de volver a recibir a los seleccionados provinciales y al público que acompaña la competencia. La llegada de visitantes, el trabajo organizativo y la articulación entre instituciones deportivas, organismos públicos y actores privados forman parte de una estructura que excede lo estrictamente deportivo.

El informe de la UNER aporta, así, una referencia concreta para dimensionar el alcance del acontecimiento. Con Paraná nuevamente como sede y El Plumazo y La Tortuguita preparados para recibir la competencia, el Seven de la República 2026 se perfila como una nueva oportunidad para que el rugby federal sea protagonista dentro y fuera de la cancha.

La cuenta regresiva ya está en marcha: el 28 y 29 de noviembre, Paraná volverá a ser punto de encuentro del rugby argentino, con un torneo cuyo impacto se mide tanto en el juego como en el movimiento que genera en toda la ciudad.