Nahuel Curzio, back de San Martín: «Jugar y pasarla bien con amigos, es un premio que no tiene precio»

Nahuel Curzio, sinónimo de superación

Muchas veces, la pasión, el amor y el orgullo de la satisfacción por hacer aquellas cosas que realmente te hacen feliz, te dirige a superar cualquier adversidad que se impone. Este deporte es un claro ejemplo de que la felicidad está en las cosas sencillas.

Todas las cualidades mencionadas anteriormente se apoderan del protagonista, a causa de que es sinónimo de valentía y superación en el norte entrerriano. Nahuel Curzio, back de San Martín de San Jaime, dialogó con Tercer Tiempo y relató gran parte de su vida.

-¿De qué manera se produce tu inicio en el rugby?
-Comencé cuando tenía 13 años, gracias a mi amigo Emilio Duarte que me invitó. Unos chicos que jugaron empezaron con esta iniciativa, pero de a poco se fue deteriorando. Sin embargo, Pablo Mangioni, le dio vida, se involucró de lleno y estuvo muchos años apoyándonos en Feliciano. En un momento, éramos muy pocos y se contactó con Ulises (Colombo) para que podamos formar parte de su equipo. Estoy muy agradecido a Mangioni y Colombo.

-¿Cómo fueron esos primeros años?
-Realizamos un combinado e integramos las juveniles. Primero, entrenábamos en Feliciano y cuando podíamos, viajábamos a San Jaime a jugar algunos encuentros.  El tiempo transcurría, y cada vez fuimos menos. Seguimos adelante y logramos salir tricampeones juveniles en el Torneo de Desarrollo e incluso en sevens provinciales. 
A pesar de la buena etapa que transitábamos, algunos compañeros dejaron de ser parte. No obstante, a mí nunca se me cruzó por la cabeza abandonar.

-¿Qué complejidad tiene viajar continuamente?
-Es muy complicado desplazarse constantemente a entrenar y a jugar, dado que Feliciano se encuentra a 70 kilómetros de San Jaime de la Frontera. En el arranque, fueron fundamentales mis padres, ya que siempre que necesitaba que me transporten, lo hacían sin ningún pretexto. Más allá de eso, siempre hice el esfuerzo de viajar como sea, en auto, en moto, en colectivo, a dedo… como se pueda. Inclusive, cuando me fui a estudiar a Santa Fe, venía los fines de semanas a disputar los partidos.

-¿Qué te inspira para realizar este gran sacrificio?
-Me inspira seguir viendo crecer y evolucionar a la institución. No soy originario del pueblo y me sume en 2014, pero me siento muy identificado con la entidad sanjaimense. Para mí, es mi club y ello, me conmueve. Aunque somos pocos, siempre intentamos encarar cosas nuevas y avanzar todos juntos.

-¿Pensás que todo el esfuerzo que haces tiene retribución?
-Luego de hacer todo eso, jugar y pasarla bien con amigos, es un premio que no tiene precio. Disfrutar de hacer lo que te gusta, es algo incambiable. El rugby me devolvió mucho y de igual manera, lo vi reflejado cuando tuve la oportunidad de integrar el seleccionado de la UER Desarrollo. Participé de la gira que se hizo en Ecuador, así como también, representé a la provincia en competencias de juego reducido.

-Asimismo, la institución se impone a algunas adversidades…
-El trabajo que hace Ulises en infantiles y juveniles, es impresionante y está la vista con los éxitos que se concretaron. Ver campeones a los chicos en este último tiempo es muy gratificante, porque cuando puedo colaborar, lo hago y me siento parte desde algún punto. Uno, no solamente está para divertirse, puesto que se debe ayudar siempre que es posible.

-¿Qué sueños tenés para tu futuro?
-Quiero seguir formando parte de esto maravilloso toda la vida, deseo que nunca se termine y mover la ovalada hasta que el cuerpo no me dé más. Sueño día a día, con defender los colores del mejor modo posible y salir campeón en Primera.

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